El último fin de semana de la Feria del libro hubo una mesa redonda, aunque fue rectangular, sobre novela negra.
Intervinieron Alicia Giménez Barlett, César Pérez y Ramón Palomar.
De presentador no digo el nombre porque no lo dijo. Casi mejor no ponerlo porque hizo un papelón... bastante mejorable, bastante.
La foto superior tenía que haber salido más negra, con los escritores en negro por ello del tema.
Se habló de que la novela negra es la más actual pues está pegada a la actualidad, al terreno donde se desarrolla y contiene, en su mayoría, una gran carga crítica.
Alicia Giménez Barlett apostilló que nos sirve, muchas veces, como guía de viaje pues nos cuenta cómo es la sociedad del lugar.
Hubo mucha crítica hacia el boom de los escritores nórdicos, Ramón Palomar no lo entiende pues no hay gran calidad y contó la anécdota de que dijo a su editor que le cambiaran el nombre por Ramón Palomarsson a ver si así vendía más.
He de decir que es la cuarta vez que escucho a Ramón Palomar, dos en mesas como ésta y dos veces en presentaciones de su libro. No suelta el mismo rollo, como otros, y si repite algo lo hace de otra manera. Siempre ameno y divertido, que una cosa no quita la otra.
César Pérez contó que escribió su novela, Memento mori, sin guión, teniendo presente que si escribía algo muy previsible lo tachaba y volvía a escribirlo. No puedo decir más porque no he leído la novela.
Entre el público estaba Fernando Delgado que intervino para defender la novela negra de la mala prensa que tiene, dijo que la novela es buena o no, sin depender del género en el que se etiquete y tampoco de sus ventas. Un libro no es malo porque venda mucho.
Volviendo al presentador, no se puede comentar de un libro lo que pone en la solapa del libro, ya está mal no haberlo leído, pero un poco de documentación es lo mínimo.
Contaron más cosas, pero no llevé mi cuaderno rojo y la memoria no da para más.


