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martes, 9 de abril de 2013

Libro: El testigo invisible



El testigo invisible
Carmen Posadas
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Fotografía de la cubierta: Hulton Deustch Collection/ Getty Images
Edita Planeta
1ª edición en libro electrónico: enero de 2013
464 páginas
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Leonid Sednev, deshollinador imperial y más tarde pinche de cocina, tenía quince años la noche del 17 de julio de 1918, cuando un grupo de militares de la Revolución bolchevique asesinó brutalmente a la familia imperial rusa. Leonid fue el único superviviente y testigo invisible de la tragedia. Mucho tiempo después, un Leonid ya anciano decide recomponer sus recuerdos y comienza este relato, desde los ojos del sirviente de la familia imperial, con el que recrea los últimos años del Imperio ruso y el cambio de régimen. Carmen Posadas nos sumerge, con su habitual maestría, en el fascinante mundo de la familia imperial rusa: luces y sombras de palacio, en un desfile de princesas y deshollinadores, zares y bolcheviques, lujo y miseria.
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Me ha gustado mucho este nuevo libro de Carmen Posadas.
Según contaba en EL CULTURAL tuvo acceso a información recién desclasificada por los servicios secretos británicos por lo que el tema de la documentación y la verosimilitud parece aprobado con nota.

La historia del final de la monarquía rusa contada por un criado es muy interesante, los personajes son de carne y hueso, hay poco diálogo pero da lo mismo, está muy bien contada, y así lo dice Pilar Castro en su crítica, también en EL CULTURAL.

Muy, muy recomendable.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Libro: El inicio de la primavera

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El inicio de la primavera
The beginning of spring
Penelope Fitzgerald
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Traducción de Pilar Adón
Postfacio de Terence Dooley
Ilustración de cubierta: My rusian forest (2009) de Anastasia Ugorskaya
Edita Impedimenta
1ª edición en Impedienta: marzo de 2011
268 páginas
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Corre el mes de marzo de 1913 y la convulsa ciudad de Moscú se prepara para la llegada de la primavera. En el ambiente se percibe una transformación dramática, pero en el número 22 de la calle Lipka, hogar del impresor inglés Frank Reid, ese cambio será aún más evidente y decisivo. Una noche, tras regresar a su casa, Frank descubre que su esposa se ha marchado de la ciudad llevándose a sus tres hijos. Pronto aparecerá en la vida del impresor una mujer sencilla, una especie de dríade por la que Frank acabará por sentirse hechizado. Y así, acompañado de su contable, Selwyn Crane, devoto seguidor de Tolstói, y de Volodia, un misterioso estudiante que irrumpe en la imprenta con extrañas intenciones, Frank tendrá que dilucidar qué motivos mueven a los demás a comportarse de forma a veces extraña, a veces irracional.
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Gustavo Martín Garzo hizo esta breve reseña en EL CULTURAL:

"Sin lugar a duda alguna, recomiendo El inicio de la primavera, de Penelope Fitzgerald. Es la novela más desconcertante que he leído en mucho tiempo. Atrapa desde las primeras líneas, con unos personajes obstinados y sorprendentes, tocados todos ellos por alguna forma de locura. La novela, de corte realista, da en su últimos capítulos un giro inesperado para adentrarse en el territorio del misterio. Te devuelve el sabor de la verdadera literatura, que es aventura y riesgo".
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Hace un año hablé de "La Librería" otra de las obras de la autora.  Me gustó más que ésta aunque puede ser la sorpresa que me supuso entonces y que con "El inicio de la primavera" ya iba sobre aviso, pero también  la recomiendo.
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miércoles, 27 de octubre de 2010

Libro: Mentiras de mujeres

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Mentiras de mujeres
Skvoznaya liniya
Liudmila Ulítskaya
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Traducción de Marta Rebón
Fotografía de cubierta de Lisbeth Salas
Edita Anagrama
174 páginas
1ª edición, enero de 2010
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La razón de comprar este libro fue este párrafo que le dedicó Federico Jiménez Losantos en su blog este agosto pasado en una anotación dedicada a lecturas veraniegas:
"Perfecta lectura veraniega. Novela nada convencional, casi sucesión de relatos; autora nada conocida; punto de vista original y muy adecuado para comentar en la terraza, después de cenar. O en la cama, después de. Si se debate la diferencia en el mentir de hombres y mujeres puede no llegarse a."
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En este libro, que se presenta como una novela por entregas, la novelista rusa Liudmila Ulítskaya nos propone sutiles variaciones sobre la mentira femenina. Pues, según la autora, las mentiras de las mujeres se distinguirían de las mentiras de los hombres, y estarían casi siempre desprovistas de finalidad. Zhenia, el personaje principal, es así confrontada a todo tipo de invenciones. Como el relato de Irene, quien, estando de vacaciones, recibe la noticia de la muerte de sus hijos. La pequeña Nadia se inventa un hermano, Lialia una relación con un célebre pintor y Ana se finge poeta... Cada capítulo ilustra la amplitud del talento de Ulítskaya, la precisión de su sentido de la observación, la originalidad de su escritura y, sobre todo, una gran ternura hacia sus personajes y el ser humano y sus debilidades.
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Me costó entrar en el libro, quizá porque al principio lo alternaba con otros y leía muy poquito cada día. Luego ya me discipliné y entré en la historia, en las historias que tienen como protagonista o espectadora principal a Zhenia.
Ya me me fié de Federico el año pasado con El chico de las cigüeñas de Luisa Cuerda y fue un acierto.
Esta vez el acierto no es pleno, pero no sé si la culpa es mía, no sé si el haber tardado en entrar en la historia, corta, ha hecho que me pierda algo y no me quedo satisfecho del todo.
Es una novela a base de varias historias donde, prácticamente, sólo tienen voz mujeres.
Pero no es un libro exclusivamente para mujeres.
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miércoles, 9 de septiembre de 2009

Un año, un mes, un día

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Hace un año, un mes y un día sucedió un acontecimiento que se nos ha olvidado a algunos, otros directamente no se enteraron.
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guerra sólo duró cinco días (del 8 al 12 de agosto), pero la llama del conflicto aún no ha sido sofocada.
Rusia ha reiterado su predisposición de defender a las «jóvenes repúblicas» de Osetia del Sur y Abjasia en caso de una nueva «agresión georgiana».
Ambas zonas son independientes por obra y gracia del Kremlin, que así lo reconoció dos semanas después de concluir la guerra (26 de agosto de 2008). Además, soldados rusos vigilan sus fronteras con Georgia y han habilitado bases militares en ambas repúblicas. Todo indica que Osetia del Sur parece condenada a convertirse en un protectorado para hacer frente a la expansión de la OTAN y a medio plazo a integrarse en la Federación Rusa.
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La ofensiva diplomática georgiana para ganarse apoyos en Occidente no ha perdido resuello, pero sus frutos son escasos. Ni condenas, ni sanciones, ni observadores. El presidente de EEUU, Barack Obama, defendió la integridad territorial georgiana en su visita a Moscú en julio pasado pero no va a mover un dedo para conseguir dicho objetivo. Mientras, casi la totalidad de la población surosetia y abjasa ya han obtenido la ciudadanía rusa.
Salvo milagros, Georgia nunca recuperará los territorios perdidos.
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¿Que ha hecho durante este tiempo la Unión Europea?
Moratinos habrá hablado, eso seguro, pero ¿alguien habrá entendido una sola frase de lo haya dicho?
¿Qué han hecho los titiriteros del NO a la Guerra?
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¡Ah, bueno! no lo he dicho pero del ataque ruso a la integridad georgiana tuvieron la culpa Bush y Aznar. Ya sé que está claro pero lo recuerdo por si hay algun despistado.
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Como descargo a nuestro favor podemos decir que fue la primera semana de agosto, casi tooooodo el país de vacaciones, seguro que coincidiría con algún posado de la Familia Real en Mallorca y/o de Leti en particular, el chiringuito de la playa no es el mejor sitio para hablar de política internacional, y seguro que en el preciso momento que ibas a decir algo contra la invasión rusa pasó un bello ejemplar de muy buen ver.
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Y... ¡qué coño! el gas para el invierno nos lo envían los rusos no los georgianos.
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¡Ah, se siente!
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La publicación de la esquela, el pasado 8 de agosto, fue sufragada por el gobierno ruso, evidentemente.
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Ahora piénsese un momento si esto lo llega a hacer Bush, en aquella fecha todavía en la presidencia de los Estados Unidos.
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