lunes, 21 de mayo de 2012

Libro: Espía de Dios

.
Espía de Dios
Juan Gómez-Jurado
.
Imagen de portada: Opalworks
Edita Roca
318 páginas
1ª edición en este formato: mayo de 2007
Roma, 2 de abril de 2005. El Papa Juan Pablo II acaba de morir y la plaza de San Pedro se llena de fieles dispuestos a darle el último adiós. Al mismo tiempo, se inician los preparativos para el cónclave del que ha de salir el nombre del nuevo Sumo Pontifice. Pero justo entonces los dos cardenales mejor situados del ala liberal de la Iglesia, Enrico Portini y Emilio Robayra, aparecen asesinados siguiendo un mismo y macabro ritual que incluye la mutilación de miembros y mensajes escritos con simbología religiosa. 
Un asesino en serie anda suelto por las calles de Roma, y la encargada de perseguirlo será la inspectora y psiquiatra criminalista Paola Dicanti. Durante la investigación, la joven detective se adentrará en los más oscuros secretos del Vaticano, aquellos que hablan de conspiraciones nada decorosas y de la existencia de un centro donde se rehabilita a sacerdotes católicos con historial de abusos sexuales. A la cruel astucia del psicópata se unen las trabas que los servicios de seguridad del Vaticano ponen a la investigación: oficialmente las muertes de los cardenales no están ocurriendo y el cónclave debe celebrarse con normalidad. La aparición del padre Fowler, un ex militar norteamericano, supondrá un nuevo desafío para Dicanti, reacia a confiar en el misterioso sacerdote. Pero Fowler conoce el nombre del asesino y guarda un secreto aún más temible: su propio pasado.
.
Entretenida novela que mantiene la intriga hasta el final con una trama muy bien construida, sin sacar conejos de la chistera ni sorpresas raras.
.

2 comentarios:

posodo dijo...

Como dice FJL, no hay boda sin la tía Juana, en este caso, los abusos sexuales por parte de los sacerdotes católicos.

caraguevo dijo...

Aparecen pero no es lo importante de la historia, al menos para mí, aunque es fundamental para construir al asesino.
Lo importante es la lucha de poder entre las distintas sensibilidades, ahora se dice así, dentro del Vaticano.
Un saludo