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domingo, 30 de junio de 2013

Libro: Devotio, los traidores de César.


Devotio. Los enemigos de César
Gabriel Castelló
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Edita; Ediciones B
1ª edición en formato electrónico: 2012
Notas a pie de página y glosario.

«Las novelas de Gabriel Castelló son unas magníficas recreaciones de la Roma Antigua.» Santiago Posteguillo, autor de Africanus, Las legiones malditas y La traición de Roma.

Dos épocas, dos protagonistas, una misma cualidad: fidelidad hasta la muerte.¿A qué extremote pueden llevar tus convicciones? ¿Matarías o morirías por un ideal? Devotio es la epopeya de dos hombres separados por el tiempo, pero unidos en su lealtad a sus creencias.A la vez que recorre dos historias paralelas, la de Eutiquio de Osca en tiempos de Diocleciano y las terribles persecuciones a los cristianos, y la de Lucio Antonio durante la Guerra Civil, el lector conocerá la turbulenta Hispania romana en dos momentos muy diferentes, la República y el Imperio; la creación del estado más grande de su tiempo y la corrosión interna de un mundo decadente.
Una novela histórica que nos sumerge en una época fascinante del pasado de la península Iberica. Por el autor de Valentia.
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Justo el día que acabé de leer la novela me encontré con que han sacado al edición en papel y así he podido enterarme que la novela tiene casi 800 páginas porque con el Kindle no me aclaro en este punto.

Me ha gustado. Tanto la historia, extensa, de la guerra civil dentro del imperio como la más corta y cercana sobre los cristianos y San Vicente mártir.

Merece la pena leer la crítica que se hizo de este libro en Hislibris.

viernes, 8 de junio de 2012

Novela histórica cervecera

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Organizado con El Cuaderno Rojo, y con motivo de las publicaciones en distintos formatos de "Venganza de sangre", de Sebastián Roa, "Devotio, los enemigos de César" de Gabriel Castelló y "El Señor de Lordemanos" de Miguel Badal, organizamos esta mesa redonda y desenfadada, donde correrán abundantes las palabras y la bebida, ya que podréis consumir todas las que queráis en nuestro Happy hour (2x1 en bebidas durante el evento). 
En la tertulia, abierta a todos los presentes, los autores nos hablarán de su visión de la novela histórica y sus distintas experiencias de publicación recientes.
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Ayer acudí a Bibliocafé después de varias semanas. Había recibido una invitación de José Luis, alma de ese bendito antro, a través de feisbuk, de donde he tomado el cartel, la convocatoria y la foto, e hice lo posible para estar allí.
Y mereció la pena.
No conocía a ninguno de los tres escritores, sólo del primero, Sebastián Roa, tenía alguna referencia de su novela Venganza de sangre, pero sólo eso.


Por cierto, antes de que se me olvide: en la fotografía Sebastián está sentado a la izquierda, a su izquierda está Gabriel y en el extremo derecho, detrás del cartel, Miguel.


Empezó fuerte el debate pues la primera cuestión que plantearon los escritores fue si la novela histórica debe entretener y a la vez enseñar.
El tendido estuvo dividido, hubo quien dijo que sí, que espera aprender de una época, un hecho, una persona al leer una novela histórica pero lo primero que tiene que tener es una buena trama que le atrape.
Hubo quien dijo que sólo quería que le entretuviera porque no podía conocer al autor del libro y se cuestionaba la fiabilidad del escritor.


Esta intervención dio paso a si el autor debe ser fiel a la historia o se puede permitir licencias. Los tres escritores fueron taxativos en este punto: el autor ha de ser veraz en lo que dice. Lo difícil, en esto también estuvieron de acuerdo, es dar con una trama interesante que se amolde a los hechos históricos.
Aquí Sebastián dijo que, después de varias novelas históricas, si tuviera que matar a un personaje histórico en una fecha diferente a la real por necesidades de su historia lo haría, y lo explicaría en una nota al final del libro.


Esto puso sobre la mesa el tema de las notas a pie de página. Hubo parte del público que las aborrecen y otra parte que las agradecen.
Otra escritora, Marta Querol, dijo que depende: Una nota sucinta se agradece, una nota que ocupa 3/4 partes de una página es mejor andarla al final del libro.
El escritor Santiago Álvarez, conocido de S. Cid, también estaba el detective Mejía, dijo que no concebimos las notas en una novela negra y sí en una histórica.


Y aquí se planteó la duda: ¿Qué es una novela histórica? Para una espectadora, que siempre aparece con sombrero, no es novela histórica cualquier obra que se desarrolle en una época anterior. No es novela histórica, según su opinión, ni Los pilares de la tierra, ni El nombre de la rosa.


Un profesor de secundaria contó su experiencia con un libro sin mucha base histórica, El código Da Vinci. Fue lectura durante dos año en su clase y en el viaje de fin de curso a París, siempre es a París, los alumnos se interesaban por la Gioconda al llegar al museo. Eso ocurrió los dos años que se tuvieron que leer esa novela.
Desde entonces pasan por delante del cuadro como pasan  por los demás. Lo que quería explicar con este ejemplo es que siempre será mejor leer algo con fallos que no leer, y que aquel libro sirvió para que los alumnos preguntasen en el viaje.
Ante esto hubo gestos de desaprobación.


Hubo más cosas, pero sería otra historia, novelada o no.
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Lo de la cerveza.
José Luis, que no asistió por estar en el Feria del libro de mi pueblo, nos obsequió con un Happy Hour y tuvimos 2 bebidas al precio de una, lo que fomentó la intensidad del debate.
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