lunes, 22 de septiembre de 2014
Serie: Infierno sobre ruedas
domingo, 20 de marzo de 2011
Nueva York... otra vez
jueves, 10 de marzo de 2011
Libro: En el tren
.Varios autores
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Edita Ediciones irreverentes
1ª edicion, mayo de 2001
121 páginas
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De ninguna parte, Ana María Matute
Nochebuena en el apeadero, Fernando Vizcaíno Casas
Las vidas paralelas, Miguel Ángel de Rus
La mujer descarnada, Antonio López del Moral
La belleza ideal, Pedro Antonio de Alarcón
De Perpiñán a Barcelona. De Toledo a Madrid, Charles Davillier
En el tren, Leopoldo Alas Clarín
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¡De ninguna manera! No hay cortesía que valga: el noble español es muy inglés cuando viaja y no se anda con miramientos medievales: defiende el home de su reservado poco menos que con el sport que ha aprendido en Eton, el Inglaterra, el noble duque castellano, estudiante inglés.
¡Un consejero, un senador, un duque, un ex ministro, consentir que entren dos desconocidos en su coche, después de haber consentido en prescindir de una berlina-cama, a que tiene derecho! ¡Imposible! ¡Allí no entra una mosca!
La dama de luto, avergonzada, confusa, procura desaparecer, buscar refugio en cualquier furgón donde pueda haber perros más finos… pero el teniente de artillería le cierra el paso ocupando la salida y con mucha tranquilidad y finura defiende su derecho, el de ambos,
-Caballero, no niego el derecho de usted a reclamar contra los descuidos de la Compañía... pero yo, y por lo visto esta señora también, tengo billete de primera; todos los demás coches de esta clase vienen llenos; en esta estación no hay modo de aumentar el servicio... aquí hay asientos de sobra, y aquí nos metemos.
sábado, 29 de enero de 2011
jueves, 20 de enero de 2011
Cine: Los apuros de un pequeño tren
Los apuros de un pequeño trenThe Titfield Thunderbolt
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Año de producción: 1953
País: Reino Unido
Dirección: Charles Crichton
Intérpretes: Stanley Holloway, George Relph, Naunton Wayne, John Gregson, Godfrey Tearle, Hugh Griffith
Guión: T.E.B. Clarke
Música: Georges Auric
Fotografía: Douglas Slocombe
Duración: 84 min.
Género: Comedia
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viernes, 7 de enero de 2011
Los apuros de un pequeño tren
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domingo, 12 de diciembre de 2010
Viajeros al treeeeeeennnn
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miércoles, 27 de octubre de 2010
Viajeros al tren
Este viernes y sábado se han celebrado las Jornadas europeas de Patrimonio 2010, dedicadas este año a la arquitectura contemporánea.
La primitiva estación de la Compañía de Ferrocarriles del Norte estuvo situada en la confluencia de la calle Ribera y la Plaza del Ayuntamiento, pero la tranformación que se produce en esta zona a principios del siglo XX y la necesidad de facilitar el tráfico por la ronda, ocupada antes por la muralla cristiana, aconsejó su alejamiento del centro, pensando ubicarla en el cruce de las grandes Vías aunque las protestas por la lejanía del lugar elegido hizo que que se optara por el traslado al emplazamiento actual..
domingo, 23 de mayo de 2010
Libro: El ferrocarril en Madrid
.lunes, 20 de julio de 2009
El tiempo de los trenes
.El tiempo de los trenes
El paisaje español en el arte y la literatura del realismo (1849-1918)
Lily Litvak
Ediciones del Serbal
240 páginas, con ilustraciones en blanco y negro y color, bibliografía e índice onomástico
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Libro en el que la autora analiza cómo se trata el tema del paisaje en la literatura, la pintura, el comienzo de la fotografía en España.
Compré el libro hace ya meses y ahora le ha tocado su turno. Lo compré, digo, por lo de los trenes y es la parte a la que he dedicado el mayor tiempo de lectura, los primeros capítulos los he ojeado/hojeado sobrevolando sobre el texto.
John Ruskin inició su obra Modern Painters con el propósito de enaltecer a Turner como supremo artista del paisaje. Pero, al llegar al tercer volumen, se dio cuenta de un hecho aún más significativo: que para la cultura europea la apreciación de la naturaleza era relativamente reciente.
Kenneth Clark, comentando al escritor británico, afirma a su vez que la pintura del paisaje fue la principal creación artística del siglo XIX.
Las compañías ferroviarias extienden sus redes y ello permite el aumento del intercambio de mercancías, y el desarrollo de la producción. Y la emigración del campo a la ciudad, de la tierra al taller, a la mina o a la oficina.
Construcción del Puente de los Franceses en la línea del Norte.
Fotografía de Charles Clifford
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El ferrocarril favorece las crecientes concentraciones urbanas que producen nuevos edificios para la nueva economía: la fábrica, los grandes bancos, los grandes almacenes.
La construcción más característica de la época es sobre todo la estación, producto de la era industrial, y por ello, hasta entonces inédita. Las que se erigieron antes de mediados del siglo habían sido relativamente modestas, después se aprovecharía en su arquitectura la novedad de materiales que fueron también consecuencia de la revolución industrial: el hormigón y el hierro asociado al cristal.
(...) El sistema ferroviario promovió la unificación de españa más que ninguna ley, discurso o idea, y más que ninguna otra invención mecánica. Este nuevo medio de transporte extendía puentes a los más inaccesibles parajes, perforaba túneles en gigantescas montañas, llevaba sus vías de las ciudades a los más alejados lugares, de tal manera que el veloz vehículo parecía una especie de metáfora de la comunidad humana.
El ferrocarril ocasionó un cambio total en la vida y en los valores nacionales cumpliendo el viejo sueño de unificar al país. (...) Por ello, la iconografía ferroviaria abunda en emblemas de unidad nacional, trenes que se mueven fácilmente por todos los terrenos, puentes recien construidos, estaciones llenas de pasajeros de la más diversa procedencia.
Pancorbo. El tren que pasa.
.(...) las conexiones entre la pintura y el ferrocarril son múltiples y fascinantes. Tal vez la más divertida discusión sobre trenes y arte tomó lugar en una sátira de Etienne Baudry, ilustrada por Gustave Courbet, llamada Le Camp des Bourgeois (París 1868).
En un capítulo titulado "El destino del arte", un grupo de personajes discute el problema de dónde colocar las obras de arte en el mundo urbano moderno, aduciendo que a la burguesía no le importan y no tiene tiempo de ir a los museos. La solución es proporcionada por el mismo Courbet, que propone colocarlos en las estaciones de tren, que así se convertirán no sólo en templos del progreso, sino también del arte. Baudry opina, acertadamente, que el tren ha alterado de tal forma el mundo moderno que es necesario cambiar totalmente la relación entre el artista y su público.
(…) Bien pronto desaparecieron o fueron modernizados los primeros puentes de madera sobre los que circularon los ferrocarriles españoles. Un puente de bigas Town sobre el río Turia, formado por siete tramos de 20, 21 m inauguró en 1852 la línea de Valencia al Grao. Esta obra, incendiada por los tartaneros que creían así eliminar la ruinosa competencia que les hacía el ferrocarril, fue substituida en 1859 por un puente de hierro.
Un libro muy interesante, que combina, arte, técnica e historia.
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