.
.
.
.
Lejos de la tierra quemada
Sylvia es la gerente de un restaurante en una ciudad de la costa. Su vida personal es un desastre. Mantiene relaciones sexuales prácticamente con cualquiera que se ponga a tiro; además uno de los cocineros, casado, también le tira los tejos.
Los actores se toman muy en serio a sus personajes -no hay más que ver a Charlize Theron, que se comprometió hasta el punto de figurar como productora ejecutiva del film-, y eso se nota en pantalla.

En el libro contra la desnudez, de Óscar Tusquets Blanca, el autor cuenta un almuerzo con el director de fotografía Néstor Almendros. En un momento del almuerzo le preguntó qué rostro de entre todas las bellísimas actrices con las que había trabajado le había permitido más:
Con lo cual se hace inevitable traer unas cuantas fotografías de la aludida, Kim Basinger, para comprobar por nosotros mismos los comentarios anteriores.