El otro día, creo recordar que era EL MUNDO a santo de una encuesta, recordaba unas palabras de Winston Churchill que ya parecieron por aquí:
"Las encuestas son como los trajes de baño femeninos. Es interesante lo que descubren, pero aún más interesante es lo que ocultan."
Pasada la Semana Santa ya están los bañadores en los escaparates y algunas playas.
A continuación veremos un breve muestrario de bañadores, algunos de los cuales veremos y otros que espero que no.
El primero es un bañador pintado. Dada la situación en la calle, mejor que lo evitemos pues en vez de vez estas discretas líneas podemos encontrarnos con consignas reivindicativas o políticas cubriendo, seguro que en exceso, el cuerpo femenino.
Este bañador es más recatado. El gorro va a juego y el conjunto tiene un color que va a juego con la situación actual y las perspectivas de futuro.
Ni a este bañador blanco, ni al siguiente en color negro, les veo futuro, unas formas demasiado rebuscadas y poco prácticas.
Éste sin embargo es my práctico, no hay que lavarlo, no se olvida, pero, y es una gran pero, no todas pueden ponerse este bañador.
Esto es una indecencia.
Este bañador de ganchillo es feo y poco práctico a partes iguales.
Espero no verlo.
Ésta es la versión recatada y en dos piezas del bañador número 5.
Hay en diferentes colores, a la etiqueta me refiero.
Yo voto por los número 2 y 5.