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sábado, 27 de agosto de 2011

Manualidades para hacer una carta

El otro día escribía posodo sobre las cartas y el invento del sello aprovechando un texto extraído de "Los papeles póstumos del Club Pickwick".
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Hice el comentario de que había tenido la oportunidad de usar el sistema antiguo de cartas en la primera Oficina de Correos de Toronto, abierta en 1834.
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Y traigo como muestra unas cuantas fotografías de la susodicha carta, que me envié a mí mismo para tenerla como recuerdo.
En esta primera fotografía se puede ver la hoja entera con las marcas de por dónde hay que doblarla después de haber escrito la carta por la otra parte.
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Detalle de la marca donde indica la fecha de la oficina de correos, 1834.
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Decoración a pie de página, extraída del cuaderno de David Grass, 1835.
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Especie de membrete superior.
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Detalle del cierre mediante lacre rojo con la carta casi cerrada.
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Detalle de la carta medio abierta.
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jueves, 5 de mayo de 2011

Libro: La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey

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La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey
The Guernsey Literary and Potato Peel Pie Society
Mary Anne Shaffer y Annie Barrows
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Traducción, Sandra Campos
Imagen de la cubierta, Opalworks
Edita RBA Libros
3ª edición en esta colección, febrero de 2011
299 páginas
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Enero de 1946: Londres emerge de las sombras de la segunda guerra mundial. La escritora Juliet Ashton encuentra la carta de un desconocido, un nativo de la isla de Guernsey, a cuyas manos ha llegado un libro de Charles Lamb que perteneció a Juliet. A medida que Juliet y el desconocido intercambian cartas, ella se queda atrapada en el mundo de este hombre y sus amigos, que resulta ser un mundo maravillosamente excéntrico.
Esta novela ostenta una galería de personajes profundamente peculiares, todos amantes de la literatura, que intentan sobrellevar la ocupación nazi organizando reuniones de lectura sobre novelas clásicas, alrededor de un pastel de patata.
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"Leer buenos libros te impide disfrutar de los malos".
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La frase anterior aparece en el libro y merece la pena copiarla aquí.
El libro es una delicia, ameno, divertido y encantador.
Ha sido una sorpresa. Me acordé que había leído una recomendación no recuerdo dónde cuando lo vi en mi librería. Con un título así es difícil olvidarlo pero también me paró un poco, ¿quién puede titular así un libro?
Leí de qué iba y vi el formato, todo son cartas, y decidí comprarlo.
Una compra impulsiva como tantas otras. Y fue un acierto.
Uno de esos pocos libros que sientes que se termine.
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Absolutamente recomendable.
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sábado, 7 de noviembre de 2009

Libro: El lamento del perezoso

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El lamento del perezoso
The Cry of the Sloth: A Complete Account
Sam Savage
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Ilustración de la cubierta, no se menciona

Traducción de Ramón Buenaventura
Edita Seix Barral

270 páginas
1ª edición, septiembre de 2009
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La vida de Andrew Whittaker se derrumba: la revista literaria que dirige está a un paso de la bancarrota, el edificio que posee se cae a trozos y su mujer lo ha dejado. Sin embargo, Andrew no abandona. Es una máquina de crear proyectos, ilusiones y deseos vanos.Y escribe sin parar: bocetos de novelas, cartas de rechazo a aspirantes a escritores y delirantes invitaciones a antiguos compañeros con más éxito que él, listas de la compra, carteles para sus incívicos vecinos...
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El lamento del perezoso se compone de los textos que Andrew escribe durante cuatro intensos meses. De ellos emerge el retrato de un entrañable visionario, un verdadero Don Quijote de nuestros días empeñado en ser feliz y en defender pluma en mano su visión del mundo.
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Segunda novela que leo de Sam Savage tras Firmin, aquella tierna historia de un ratón de biblioteca.
Ahora leemos la historia de Andrew, cómica en algunas situaciones en que se encuentra el personaje y en alguna de las cartas que redacta , pero todo ello en una ambiente nada alegre, Andrew está solo, agobiado económicamente y bloqueado en su faceta literaria.
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Un ejemplo de las cartas que escribe a colaboradores espontáneos de su revista literaria es ésta que remite a Dahlberg:
"Apreciado Dahlberg:
Rechacé su último manuscrito porque le faltaba calidad, y el hecho de que sea usted canadiense no tiene nada que ver con el asunto; pero si se siente mejor creyendo semejante cosa, no seré yo quien se lo impida.
Saludos,
Andy"
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Un libro compuesto por cartas de esta extensión y de otras que ocupan varias páginas. Muy agradable de lectura, original en su planteamiento porque mezcla cartas "con sustancia" y cartas más cotidianas como una respuesta al banco, o a inquilinos.
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